Una página web no se rompe de un día para otro con estruendo. Casi siempre se va quedando atrás en silencio: un formulario que dejó de enviar, un número viejo, un aviso de "sitio no seguro" que nadie vio.
Esta revisión la puedes hacer tú mismo en diez minutos, con el celular y la computadora. No hace falta saber de tecnología, y no es para asustarte: es para que sepas en qué estado está tu página.
1. El candado al lado de la dirección
Abre tu página en el navegador y mira a la izquierda de la dirección. Si aparece un candado o la dirección empieza con https, tu página tiene un certificado de seguridad vigente. Si dice "No seguro", el certificado venció o nunca se instaló.
Esto importa más que antes: desde el 15 de marzo de 2026, los certificados de seguridad duran como máximo 200 días, y la industria acordó bajar ese máximo por etapas hasta 47 días en 2029. Con plazos tan cortos, la renovación tiene que ser automática. Si tu proveedor la hace a mano, pregúntale cómo va a manejarlo.
2. Ábrela en tu celular
La mayoría de tus clientes te va a ver desde un teléfono. Abre tu página en el tuyo y revisa tres cosas: que el texto se lea sin hacer zoom, que los botones se puedan tocar con el dedo sin equivocarte, y que nada se salga de la pantalla hacia los lados.
3. Mide la velocidad con la herramienta gratis de Google
Entra a PageSpeed Insights, pega la dirección de tu página y espera el resultado. Google usa tres medidas, y estos son los valores que considera buenos:
- Carga del contenido principal (LCP): 2,5 segundos o menos. Más de 4 segundos se considera malo.
- Respuesta al tocar algo (INP): 200 milisegundos o menos.
- Estabilidad (CLS): 0,1 o menos. Mide si las cosas se mueven mientras la página carga.
No tienes que entender cada número. Si ves mucho rojo, es una señal para preguntarle a quien te hizo la página.
4. Mándate un mensaje por tu propio formulario
Si tu página tiene formulario de contacto, llénalo como si fueras un cliente y revisa que el mensaje te llegue. Es la prueba más simple y la que menos gente hace. Un formulario que dejó de enviar no da ningún aviso: simplemente dejas de recibir consultas.
5. Toca el botón de WhatsApp y los teléfonos
Toca cada botón de WhatsApp y cada número de teléfono desde el celular. Revisa que abran el chat correcto, con el número que usas hoy. Si cambiaste de número, de horario o de dirección, busca dónde más aparece el dato viejo: el pie de página, la página de contacto y el mapa.
6. Busca tu página en Google
Escribe en Google site:tunegocio.com (con tu dominio). Te muestra las páginas de tu sitio que Google tiene guardadas. Si no aparece nada, Google no está mostrando tu página. Si aparecen páginas viejas que ya no existen, conviene revisarlo.
Aprovecha y busca el nombre de tu negocio. Si tienes Perfil de Negocio de Google, revisa que el enlace a tu página funcione y que el horario esté al día.
7. Mira cuándo vence tu dominio
Entra a lookup.icann.org, escribe tu dominio y busca la fecha de vencimiento. Anótala en tu calendario con un mes de anticipación. Si tu dominio vence y nadie lo renueva, tu página y tu correo dejan de funcionar.
Qué hacer con lo que encontraste
Haz una lista con lo que salió mal y ordénala así: primero lo que te hace perder clientes hoy (formulario, WhatsApp, teléfono), después lo que da mala impresión (el candado, el celular), y al final lo que mejora con el tiempo (velocidad, Google).
Mi consejo: repite esta revisión cada tres meses. Pon un recordatorio en tu calendario con estos siete puntos. Diez minutos cada trimestre evitan que tu página se quede atrás sin que te des cuenta.
¿Quieres ver cómo se vería la tuya?
Te reviso tu presencia digital actual en 6 puntos concretos y te armo un bosquejo de tu página, sin costo y sin compromiso. Así decides con algo concreto en la mano, no con una idea suelta.
